La partida

MYDeditada

La vi, y pareció que no habían pasado meses,

pareció que apenas ayer la había abrazado por última vez.

Y las conversaciones fueron las de siempre, como dos

personas que se encuentran casualmente y se ponen al corriente.

 

Y su amor implacable palpitaba en su mirada,

y su ternura tímida asomaba en sus palabras.

Como si recuperara un pequeño pedazo de su alma al verme,

como si recuperara un pedazo de mi corazón al encontrarla.

 

Los días parecían normales en su presencia,

como si nunca se hubiera ido,

como si nunca me hubiera marchado.

Y algo era mejor mientras estaba cerca,

todo era perfecto mientras nos vestía una sola bandera.

 

Pero cayó el inevitable peso del adiós,

y todo vuelve a ser dudas, todo incertidumbre.

Y recordamos el momento en que yo me marché

y el momento en que ella se fue.

 

Y volvemos a despedirnos con la herida

punzante de no saber, de ni siquiera sospechar,

cuántas vueltas dará la manecilla del reloj

antes que nuestros caminos se vuelvan a encontrar.

Cely

Bloguera, escritora y asesora.

Un comentario en “La partida

  • el 31 octubre 2014 a las 05:00
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    Que hermoso Hija!! Dios te bendiga!! mejor expresado imposible, te amo mi princesa!!

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