Perdona…

Perdona…

Perdona a mis versos el pecado de no expresar
nuestro amor entre líneas, mis suspiros enamorados
deambulan atrapados en el renacer de mi misma
y mis versos te aman en perpetuo silencio.

Perdóname por no ser la chica que dejaste
aquella mañana en nuestro desencuentro,
mucho de ella acabo entre la amargura y el renacer,
restando de ella sólo este inmenso amor eterno.

Perdona a mi inspiración su manifestación
física, por el afán de alcanzar al arte más sutil,
la creatividad es una caricia a mi alma
y mi pequeño trofeo en el dolor.

Perdona al olvido por no alcanzarnos,
y a la distancia por no acercarnos,
al orgullo por alimentarnos, y al tiempo
por no perdonarnos.

Perdona a la tormenta que arrastró
lo más hermoso de nuestros sueños.
Perdóname por no ser la misma, y aún así
amarte en la distancia y el silencio.

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Comments (2)

  • Xely Reply

    Qué hermoso poema! Todo un placer pasar por esta humilde bitácora llena siempre de sentimientos. Me encanta tu blog! Saludos! 🙂

    11 septiembre, 2012 at 12:35 pm
  • Dave Orell Reply

    Bonito poema!!! me ha gustado mucho!! Saludos!!!

    11 septiembre, 2012 at 3:31 pm

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